Cómo hacer que un niño quisquilloso coma

Tratar de alimentar a su bebé puede ser un dolor de cabeza. Un día disfrutarán de cierta comida, y al día siguiente estará en el suelo cuando la tiren con disgusto. Si bien puede ser muy estresante, esta etapa suele ser parte de una fase normal por la que su hijo atraviesa con el apoyo adecuado de sus padres. En este blog, encontrará consejos sobre cómo lidiar con un comedor quisquilloso y ofrecerá recetas fáciles para su pequeño.

¿Por qué mi bebé no come?

Durante los primeros o dos años de vida de su bebé, depende de lo que usted come. Ya sea de un biberón, de amamantar o de alimentos sólidos en una cuchara o tenedor para bebés, su contenido calórico está completamente en tus manos.

Llega un momento en que los niños pequeños desarrollan su propio pensamiento, volviéndose más independientes en el camino. Crean sus propias opiniones, hábitos, pensamientos, sentimientos y emociones sobre muchas cosas. Más importante aún, pueden expresar sus sentimientos sobre ciertas cosas, incluido lo que comen.

Como probablemente aprendió con su recién nacido o bebé, a los niños les encanta la rutina y cualquier cosa que se desvíe de la rutina puede resistirse. El mismo concepto se aplica a la comida: la introducción de nuevas frutas y verduras a menudo provoca rechazo por parte de su hijo.

A algunos comedores quisquillosos tampoco les gustan ciertos sabores, olores y texturas. Algunos bebés prefieren alimentos crujientes, mientras que a otros les gustan los alimentos blandos. Por alguna razón, algunos niños pequeños prefieren que sus alimentos no entren en contacto entre sí. Para una solución fácil a este problema, compre platos con compartimentos separados.

Los niños también tienden a seguir el ejemplo de sus padres, lo que hace que el estilo de crianza sea un factor en los caprichos para comer. Ejemplos de esto incluyen padres estrictos que ofrecen a sus hijos solo ciertos alimentos y los obligan a comer ciertos alimentos antes de que puedan comer más.

En casos más severos, los problemas de comportamiento pueden manifestarse como quisquillosos para comer. De hecho, ser quisquilloso con la comida es solo un síntoma de un problema mayor. Algunos niños con problemas de comportamiento se abstienen de comer para defenderse.

Cómo obligar a un niño a comer si se niega

Toma en cuenta estos consejos cuando intentes convencer a tu pequeño para que coma.

  • La comida debe ser divertida: En primer lugar, no obligue a los niños a comer. La comida debe ser segura para los niños, no inconveniente. Cuanta más atención preste a la comida, más probable es que provoque ansiedad en un niño en la mesa.
  • Esforzarse por la repetición: A los bebés les encanta la rutina diaria, así que controle su ingesta de alimentos alimentando a su bebé tres veces al día más dos refrigerios. Los intervalos entre las comidas aseguran que no tengan demasiada hambre o que estén demasiado llenos a la hora de comer.
  • Siempre empieza pequeñoR: Las porciones deben ser pequeñas cuando sea el momento de introducir nuevos alimentos. En lugar de tirar unos cuantos tallos de apio en su plato y esperar que su hijo los coma, ofrézcale un trozo pequeño. Por lo tanto, no hay expectativa de comer una gran cantidad.
  • Deja que el bebé sea curioso.: Un niño pequeño saca la lengua fácilmente y dice la palabra “desagradable” cuando se enfrenta a algo desagradable. En lugar de aceptar esta respuesta, profundice y pregunte qué es lo que no les gusta. Tal vez sea la textura o el olor. Para ayudar a contrarrestar esto, predique con el ejemplo y describa cómo se ven, se sienten y huelen ciertas frutas y verduras. Esto puede ayudar a minimizar el miedo a los nuevos alimentos.
  • En caso de duda, inténtalo de nuevo.: Tenga paciencia al sugerir nuevos productos. Puede tomar de 10 a 15 intentos separados antes de que su pequeño disfrute de cierta comida. Además, no tengas miedo de ser creativo. Pruebe una receta diferente con alimentos problemáticos.
  • No trates la comida como un restaurante: Cocine comidas para toda la familia, no para individuos. Es importante recordar que no eres un chef en un restaurante listo para cocinar comida a pedido. En otras palabras, si a su hijo no le gusta lo que se ofrece, no se sienta obligado a preparar una comida aparte. Es poco probable que satisfacer sus demandas cambie los hábitos alimenticios.
  • Involucre a su hijo en la planificación y la cocinaR: La interacción es clave. Lleve a su hijo al supermercado para elegir los alimentos que le gustan. Apéguese a los pasillos exteriores donde se exhiben frutas, verduras y carnes frescas. En casa, elijan juntos una receta y pidan ayuda. Incluso algo tan simple como abrir un paquete puede darles una sensación de logro. Otros ejemplos incluyen revolver un tazón, medir un ingrediente o contar cuántas frutas o verduras usar para una receta.
  • Pon un buen ejemploR: Es probable que su hijo esté interesado en los alimentos que come, así que prepárese para probar cosas nuevas por su cuenta. Come estos alimentos frente a tu pequeño para que sepa que no está solo en este viaje. Pedirles que coman vegetales mientras tú comes una hamburguesa y papas fritas no es un buen ejemplo.
  • La alimentación forzada no es una opción: Los niños necesitan calorías para proporcionar combustible para un estilo de vida activo, lo que puede aumentar los niveles de estrés si su hijo no come lo suficiente. Sin embargo, la respuesta no es obligarlos a sentarse a la mesa hasta que su plato esté limpio. Esto creará una asociación negativa y una experiencia negativa con la comida, ninguna de las cuales es beneficiosa. Coma siempre en la siguiente comida o al día siguiente para compensar esas calorías.
  • no lo tomes como algo personal: Es fácil castigarse a sí mismo y pensar que es un mal padre si su hijo se vuelve quisquilloso con la comida. Sin embargo, los niños siguen siendo niños, a menudo sin importar cómo los críes. Haz tu mejor esfuerzo para enseñarles sobre la comida y déjales el resto a ellos.
  • No use el postre como incentivo: La comida no es un juego y no debe ser tratada como tal. El objetivo no es ser recompensado al final de la comida en forma de postre. Sobornar a los niños solo conducirá a malos hábitos en el futuro y aumentará la probabilidad de que desarrollen malos hábitos alimenticios: aprenderán a valorar los postres sobre otros alimentos nutritivos.
  • Limite las distracciones: Apague la televisión y guarde los teléfonos cuando sea hora de comer. Esto asegura que todos en la mesa estén disponibles y no distraídos.
  • La apariencia lo es todo: A medida que los niños se desarrollan, su cerebro absorbe todo. Los objetos y los colores son siempre estimulantes. Use esto a su favor ofreciéndoles alimentos coloridos y alimentos en forma de artículos divertidos. Por ejemplo, los palitos de zanahoria son fáciles de manejar y excelentes para mojar salsas. En lugar de hacer un sándwich normal, córtalo en triángulos más pequeños para que sea más atractivo.
  • Sea creativo con el emparejamiento: Aprenderá rápidamente que a su bebé le gustan los alimentos dulces y salados, pero es posible que no apruebe los alimentos ácidos o amargos. Para superar esto, combina dulce con comida ácida o salado con comida amarga. Por ejemplo, las verduras crucíferas son más amargas que la mayoría de las verduras. Intente servir brócoli o coliflor con queso, lo que le da un sabor salado a umami. Del mismo modo, espolvorear azúcar sobre la toronja puede ayudar a equilibrar el amargor.

Recetas para comedores quisquillosos

Lo que le gusta a un niño puede no ser lo que le gusta a otro niño. En otras palabras, una receta en particular puede funcionar para su hijo y otro niño puede escupirla. Sin embargo, probar nuevas recetas es un proceso de prueba y error.

Si no sabes qué cocinar, aquí hay tres recetas que puedes probar en casa.

Receta Baby Pasta Boloñesa

Pasta boloñesa bebé

Los macarrones simples o los macarrones con mantequilla y queso siempre son un éxito entre los niños. Esta receta toma ese concepto básico y lo condimenta para una comida más completa: carne picada para proteínas y verduras para vitaminas y minerales. No se preocupe si a su hijo no le gustan las verduras, ya que la rica salsa de carne oculta las zanahorias y el apio.

Receta de empanadillas caseras

Bolsillos calientes en casa

En su apogeo, los Hot Pockets eran perfectos tanto para padres como para niños: los padres se sentían cómodos y a los niños les encantaba el sabor. Sin embargo, la lista de ingredientes procesados ​​apenas hacía que estos bocadillos fueran saludables. Esta versión engaña un poco a la masa de pizza comprada en la tienda, aunque puedes controlar la cantidad de queso y carne.

Receta de quesadilla en una bandeja para hornear

bandeja para hornear quesadillas

Estas sencillas quesadillas son un excelente refrigerio y no tienen que permanecer en la estufa durante 30 minutos. Aunque esta es una quesadilla de queso básica, puedes adaptar la receta a tu gusto. Agregue frijoles para agregar fibra o pollo desmenuzado para proteína adicional. Incluso puede intentar agregar pimientos, cebollas y champiñones. Algunos niños pequeños prefieren ciertas texturas, así que siéntete libre de cambiar la receta si prefieren una quesadilla más crujiente o una versión más suave.

Aunque criar a un niño quisquilloso es estresante, la mayoría de los niños pequeños obtienen la nutrición que necesitan en unos pocos días o una semana. Sin embargo, en algunos casos, los caprichos para comer pueden generar malos hábitos que pueden derivar en enfermedades en el futuro. Por ejemplo, comer refrigerios constantemente en lugar de comer alimentos integrales puede aumentar el riesgo de que su hijo sufra un trastorno alimentario o diabetes.

Si tiene dificultades para controlar la dieta de su pequeño, consulte a su pediatra. Pueden brindarle consejos y orientación sobre nutrición y, en casos más graves, pueden derivarlo a un dietista pediátrico para una evaluación adicional.

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